PSIQUIATRA Y PSICOTERAPEUTA
Soy Andrea Morina, psiquiatra y psicoterapeuta, y mi trayectoria profesional ha sido moldeada por un profundo compromiso con el bienestar de mis pacientes.
Tengo una visión de mi trabajo como de un proceso de acompañamiento, donde el protagonista es la propia persona que viene en búsqueda de ayuda. Aunque el objetivo inicial suele ser el alivio del sufrimiento, en última instancia el proceso de curación consiste en una evolución personal a lo largo de la cual vamos aprendiendo y descubriendo cosas sobre nosotros mismos, adquiriendo nuevas herramientas y soltando cosas que ya no necesitamos (patrones desadaptativos, creencias negativas, emociones dolorosas).
Realizar este trabajo y poder observar desde cerca todos estos cambios constituye para mí un gran privilegio y me siento profundamente agradecido por tener esta posibilidad.
FORMACIÓN profesional
Cuando me encontré con la psiquiatría en los bancos de la universidad tuve la suerte de tener unos profesores que reconocían el papel central de la psicoterapia en el abordaje del sufrimiento mental, y estudiando la materia comprendí, claramente y desde el principio, que ese aspecto era el que más me apasionaba. En mi forma de abordar el sufrimiento individual las perspectivas médico-biológica y psicológica son inseparables: según el momento, las necesidades y las preferencias del paciente se podrá poner más énfasis en el abordaje psicoterapéutico o en el farmacológico, manteniendo como objetivo central el bienestar individual, recordando, como está ampliamente demostrado, que en ciertas circunstancias el resultado mejor se alcanza gracias al efecto sinérgico de ambas intervenciones.
Durante mi formación especializada, llevada a cabo en un gran hospital metropolitano (Hospital Virgen del Rocío en Sevilla) he aprendido a reconocer y abordar las distintas condiciones y enfermedades mentales, habiéndolas atendido tanto en situaciones de crisis en urgencias, como en contexto ambulatorio. Estoy por lo tanto familiarizado con los trastornos depresivos, los trastornos de ansiedad como ataques de pánico, fobias, estados ansiosos, el trastorno-obsesivo compulsivo, el trastorno por estrés post-traumático simple y complejo, los trastornos disociativos, el trastorno por déficit de atención del adulto, los trastornos de la conducta alimentaria, los cuadros de psicosis y el trastorno bipolar.
A partir de ese momento he ido profundizando y formándome en temas relacionados como la disociación, la regulación emocional y el apego, aspectos que constituyen a día de hoy una parte fundamental de mi abordaje al sufrimiento